lunes, 20 de octubre de 2008

Carta abierta al Excelentísimo Sr. Juez D. Baltasar Garzón

Excelentísimo Sr. Juez:

Me permito la licencia de dirigirme a tan alta instancia de la judicatura, para poner en su conocimiento unos hechos que sin duda su Señoría tendrá interés en investigar para que se extienda la Justicia Universal urbi et orbe, y su Señoría pueda una vez más liderar tan loable y humanitaria misión.

Quisiera notificar a su Señoría que un antepasado mío, por parte de bisabuela, participó en las gloriosas revueltas de Madrid en Mayo de 1808 contra el invasor francés, como consecuencia de lo cual las huestes del ejército galo tomaron represalias contra el noble pueblo de Madrid (tal como registró magistralmente Goya en su “Carga de los mamelucos”).

Los restos de mi antepasado y demás asesinados madrileños se encuentran desparecidos, por lo que en nombre de la Memoria Histórica le ruego investigue el paradero de los cuerpos y persiga a los culpables allá donde estén para que resplandezca la Justicia Universal (y perdone su Señoría la redundancia reiterativa).

Con objeto de establecer las debidas responsabilidades penales, me sirvo sugerir que solicite al Estado Francés el certificado de defunción del emperador Napoleón I, para establecer la posible extinción de dicha responsabilidad, en el caso que dicho Sr. Emperador haya fallecido. Y en caso contrario, emita la correspondiente orden de busca y captura internacional para que responda de sus crímenes.

De forma subsidiaria, se podría imputar también al Estado Francés, en la persona de su presidente D. Nicolás Sarkozy, para dilucidar las responsabilidades a que hubiera lugar por los citados crímenes contra la humanidad. Tampoco estaría de más imputar (con perdón por la expresión) a la primera dama Dª Carla Bruni, lo cual daría un especial glamour al proceso judicial.

Le ruego, que en nombre de la Justicia Universal que su Señoría tan dignamente representa, se sirva iniciar las correspondientes acciones y diligencias judiciales a que hubiere lugar, para que no queden impunes tan execrables crímenes contra la humanidad.

Por último, le anuncio que estoy investigando la genealogía de un antepasado mío, creyente de la muy noble religión judaica, que en el siglo XV fue injustamente acusado de herejía por la Santa Inquisición, juntamente con otros miembros de la familia. Cuando tenga la constancia documental de estos flagrantes hechos, se lo haré llegar para que se sirva investigar la responsabilidad penal de los Reyes Católicos D. Fernando y Dª Isabel.

Para ir ganando tiempo en el proceso judicial, le sugiero vaya pidiendo también el certificado de defunción de los citados monarcas, para en caso de estar vivos puedan responder ante la Justicia Universal, y quede debidamente resarcida la Memoria Histórica (nunca mejor dicho lo de Histórica).

Es gracia que espera merecer de su probada diligencia y disposición justiciera.
Dios guarde a Vd muchos años.

Alejandro S.V.
Víctima de crímenes contra la humanidad por parte de bisabuela.

Postdata.- En caso de que se certifique finalmente la muerte de Napoleón I (y la de los Reyes Católicos), y quedara probada a efectos judiciales la extinción de responsabilidades penales, siempre se podría investigar la posibilidad de iniciar un proceso contra el emperador romano Diocleciano por la persecución de los cristianos en el siglo IV. Es sólo una idea.

1 comentario:

Cigarra dijo...

Muy buena idea. Le voy a escribir yo también.